El triste carnaval de Dilma

Artículo – Dilma Rousseff y su campaña presidencial

* Amauri Chamorro

Políticamente podría llamarse suicidio. Después de una estrecha victoria, Dilma Rousseff anuncia un equipo neoliberal para la gestión económica, acompañado de una secuencia de medidas que buscan el ajuste fiscal y la reducción de derechos de los trabajadores. Todo eso, sin dialogar con la fuerza laboral brasilera, responsable por su victoria. Sí, es real. Dilma prácticamente demuenstra que mintió durante su campaña y no da explicaciones a sus bases. Mientras los diversos países progresistas buscan el aumento de la inversión pública, el coloso sudamericano decide hacer todo lo contrario.

El ex presidente Lula también enfrentó una recesión extrema, aplicando medidas de austeridad muy duras, parecidas a las de Rousseff. Entonces ¿cuál es la diferencia entre ambos?

El diálogo. Lula no tomó ninguna decisión sin antes articular con los diversos sectores de la sociedad, involucrando inclusive el poderoso lobby industrial brasilero para que asumiera compromisos compartidos con el gobierno. Lula venció el estancamiento; obtuvo resultados económico-sociales; se reeligió con la mayor votación directa que un presidente ya haya recibido en el mundo, y hoy es considerado el mejor presidente de la historia de Brasil.

Por el contrario, en este momento Dilma tiene el peor índice de aceptación que un presidente haya tenido en el país. Es un giro de 180 grados en la opinión pública en un espacio de tiempo muy corto.

La composición de gobierno y el norte económico aún no pueden ser sentidos en efecto, al final, han transcurrido apenas 45 días desde que ella asumió su segundo mandato. Pero el clima de insatisfacción de los sectores que la eligieron es más que evidente. El problema está en los procesos que llevan a tomar sus decisiones. No bastaron las alertas que el ex presidente Lula e importantes miembros de la izquierda brasilera han dado a la presidente. Ser neoliberal en las decisiones económicas, igualmente que cuestionado, puede ser legítimo según algunos analistas económicos. El problema está en una fórmula explosiva entre la clara contradicción en su discurso electoral y la falta total de articulación con los sectores de la sociedad. La presidente no ha atendido la reivindicación de los que fueron a las calles y le dieron el uno por ciento que le concedió la victoria.

Pese a que la presidente Dilma heredó un país mucho mejor, claramente los desafíos son otros. La composición social es totalmente distinta a la de hace 12 años. Pero la experiencia acumulada de 8 años del gobierno Lula no fue absorbida por Dilma y ahora ella ha llevado a su gobierno, en términos políticos y económicos, a caminar al filo del abismo. Las bases políticas que sustentarían las dificultades venideras no están dispuestas a pagar el precio del enfrentamiento con la derecha. Los medios de comunicación y los partidos de oposición han encontrado un campo de batalla sin argumentos para resistir. Pese a que Rouseff puede reaccionar en el campo de la gestión, su capital político difícilmente será recuperado; la credibilidad que ella podría tener frente a las bases para enfrentar la difícil intemperie, ahora es inexistente.

Los ataques que su gobierno sufre son similares a los realizados contra los gobiernos progresistas de Venezuela, Ecuador y Chile. La diferencia es que Dilma no ha contestado en el campo de la política. El PT se ha esforzado por intentar aplacar los errores del gabinete de Rousseff exclusivamente para sobrevivir como partido y propiciar un mínimo ambiente que le permita al ex presidente Lula lanzarse como candidato en 2018.

La semana pasada Dilma viajó a la ciudad de São Paulo para encontrarse con Lula, según personas próximas al ex presidente, le pedirá consejos para tomar decisiones y salvar su gobierno. En el campo del teatro político, que el presidente en ejercicio vaya hasta la “casa” de un ex presidente es un gesto de humildad y de quien está decidido a hacer algo más que solo escuchar. Habrá que ver si hay suficiente tiempo. El carnaval llega a su fin y no hay más tiempo que perder.

Foto: http://noticias.bol.uol.com.br/fotos/imagens-do-dia/2014/01/28/veja-fotos-da-presidente-dilma-rousseff.htm?fotoNavId=pr12488178