Beyoncé y el fin del silencio genocida en EE.UU.

Fotografía: Here&Now.org
El Telégrafo: El espectáculo de medio tiempo en la final del Super Bowl de este año tuvo un mensaje polémico. Beyoncé visibilizó la problemática de la violencia contra los afroamericanos que ha sido sistemáticamente silenciada, hasta ahora.

Ya no hay más hipocresía en EE.UU. La cortina de humo creada por la industria cultural del país, especializada en desaparecer las deformidades de su sociedad, ha fallado últimamente. La ridiculez de expresar el orgullo por la Primera Enmienda de su Constitución, y bajo la misma sustentar la aceptación del Ku Klux Klan, perfilan bien la catarsis en que vivían los hombres blancos, clase media, que a su gusto rediseñaron la representación del mundo ideal. Solo que ahora existe un sensible cambio demográfico, donde las exminorías de migrantes latinos y mujeres afros, con la ayuda de las redes sociales, permitieron construir una narrativa alterna a la hollywoodense que ya impuso un presidente afrodescendiente.

La llegada del huracán Beyoncé a la final de la liga de fútbol americano, con un concierto lleno de referencias a la opresión que los afroamericanos sufren en el país de la libertad, causó una fuerte conmoción. Pero en contra de la performance. Con un uniforme en homenaje a las Panteras Negras, la coreografía formaba una X en homenaje a Malcolm X y la letra de la canción ‘Formation’, que habla explícitamente de los asesinatos de inocentes negros por policías blancos, Beyoncé paralizó el país. Esta cantante afro obligó a los presentadores rubios, de los noticieros rubios, con comentaristas rubios de dientes rubios, como diría Rubén Blades, a admitir en cadena nacional que “no era necesario que Beyoncé tocara el tema racial en una final deportiva”. ¿No era necesario? Para ellos no. Sus mentes rubias no tienen en su imaginario nada más allá de lo que Hollywood les haya permitido. Los cantautores afros tienen un rol claro y es el de hablar de dinero, sexo, drogas, diversión. Las mujeres como Beyoncé, deben apenas mover la cola y hablar sobre eso.

Obviamente Beyoncé realizó una acción de marketing para ganar más dinero. Ella no arriesgaría su carrera ni su cuello por una causa de esta magnitud. No nos engañemos. Pero lo interesante fue ver a los rubios mordiendo el anzuelo.

Eric Garner fue un inocente afroamericano asesinado por 3 policías blancos. El homicidio fue transmitido en vivo por la televisión. Probablemente ahora estés confundido. Han sido tantos ¿verdad? Este quedó conocido por gritar “I can’t breathe”, alertando que lo estaban sofocando. De todas formas, los policías lo ahorcaron hasta la muerte. Su hija, Erica Garner, acaba de lanzar un contundente video en apoyo a Bernie Sanders, precandidato a presidente por los demócratas. Ella quiere lo que ofrece Sanders, una revolución ciudadana, donde los banqueros paguen impuestos proporcionales a sus utilidades, y que los pobres estudien gratuitamente en universidades de calidad. Literal. Sanders propone políticas públicas de izquierda, tan radicales que parecen salidas del corazón del comandante Chávez. Por más que Sanders no tenga la más mínima posibilidad de hacer lo que dice, nadie lo pudo callar. Y así como Beyoncé y Eric Garner, Bernie Sanders pudo reafirmar durante los debates con Hillary, en vivo para todo el país, que la pobreza no es apenas una condición económica que atenta contra los derechos humanos, si no que oprimir y asesinar a los afrodescendientes que se encuentran en esa condición ha sido la base del american way of life.

Publicado en: El Telégrafo

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