Andrés Carrión retuiteó el epitafio de la prensa privada latinoamericana

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El autoflagelo de los periodistas latinoamericanos es gritar “falta de libertad de expresión”. Inevitablemente el grito viene acompañado de una mediocre calidad técnica que al exponer su trabajo, desenmascara la vertiente partidaria conservadora que defienden. Esto ocurrió en Ecuador el domingo 16 de octubre durante el estreno del programa Hora 25 del canal privado Teleamazonas con la participación del Presidente Correa. El presentador Andrés Carrión, un viejo conocido de las pantallas ecuatorianas explicitó lo que es el periodismo partidarizado, dependiente y muy limitado de los medios ecuatorianos.

 

Durante el primer bloque del programa, Carrión preguntó sobre la “soledad del poder”, al cuestionar el difícil proceso de un mandatario en tomar decisiones. Ante esto, el Presidente Correa respondió: “siempre hay temor en equivocarse”. Carrión, en un aire un poco cínico, comentó la respuesta en tono provocativo: “ahí está el trabajito que usted se consiguió señor Presidente”, Correa le respondió: “el que me dio el pueblo ecuatoriano”, tras nueve años ininterrumpidos de victorias electorales. La actitud de Carrión, apenas a un minuto de iniciado el programa, fue el preludio de uno de los más tristes momentos periodísticos de la historia del Ecuador.

 

Después de 10 largos minutos, el periodista inició con cuestionamientos a las informaciones oficiales sobre los temas económicos, usando como base las declaraciones de la precandidata presidencial conservadora Cynthia Viteri, quien afirma que hay un supuesto sobreendeudamiento del país, como causa de los problemas económicos que se atraviesa. Sin embargo, Viteri no considera la caída en un 70% del precio del barril del petróleo (Ecuador depende del petróleo para el ingreso de dólares), la supervaloración del dólar (Ecuador es una economía dolarizada) y la devaluación de las monedas de los países vecinos (Ecuador no puede devaluar, no tiene moneda propia). Carrión, tal cual vocero, sin ningún criterio académico o profesional sobre el tema, reafirma lo dicho por Viteri. El Presidente Correa responde con cifras sustentadas, inclusive con la participación de su ministro coordinador de política económica e informes del FMI. Al final de la secuencia de cuestionamientos, el Presidente Correa le dice riéndose con la ironía de haber respondido lo obvio: “se manejan muchos mitos aquí. Y ustedes hacen referencia a una fuente no muy confiable. Cynthia Viteri”. Carrión replica inmediatamente de manera enojada: “¿porque solo sabe de maquillaje? ¿Por qué no le pide disculpas? Usted agrede a una mujer”. Carrión cree lograr el objetivo para el que generó la entrevista, sacar al Presidente Correa de casillas, pero recibe una enfática respuesta: “Usted está mintiendo”.

 

Semanas atrás, durante un conversatorio (minuto 39:05) con medios, el Presidente Correa se había referido a Cynthia Viteri como una persona que representa los intereses de los grupos empresariales ecuatorianos, que desean realizar un choque económico neoliberal nocivo al Estado. Sumando a ese análisis, el Presidente afirmaba que si fuera el asesor de economía de ella, le diría “hable de cualquier cosa, no hable de economía, hable de maquillaje”, indicando de que ella no domina el asunto económico. La oposición aisló el comentario, dando una  perspectiva totalmente descontextualizada, para dar a entender que era un comentario misógino, lo que sería inaceptable para cualquier persona. La aclaración vino en seguida, realizada por el mismo Presidente en el Enlace Ciudadano (minuto 2:53:29) sobre el tema. Pero el daño estaba hecho y Carrión quiso aprovecharse.

Volviendo a la entrevista, después de que Carrión exigió al Presidente que pida disculpas a Viteri, el mismo Correa comenzó a leer una serie de tweets publicados y compartidos por Carrión, para demostrar la pequeñez del presentador. El periodista cruzó los brazos, se cerró ante lo que asumía como ataque, respondió con aire de desentendido “no sé de qué me está hablando”, con una clara expresión que demostraba su condición de desconcierto. A partir de ese momento el Presidente Correa expuso la insolvencia moral en que se encuentra el presentador al momento de ordenar que el Presidente Correa ofreciera disculpas a Cynthia Viteri. Inmediatamente, por medio del mismo Twitter, diversos opositores que acompañaban la entrevista, comenzaron a cuestionar la actitud del Presidente Correa en mostrar los tweets, como si fuera una persecución, hasta violación de la intimidad o una forma de muletilla por supuestamente no tener que responder.

 

Hay dos ejes centrales que me gustaría aclarar a las personas que llegaron hasta aquí. El primero el de orden técnico, el segundo es político. Para buscar un tweet o un retweet de una persona, sea Rafael Correa, Usain Bolt, Barak Obama, Jennifer López o quien les escribe, basta ver el perfil de la misma persona. Twitter deja todas las publicaciones para que puedan ser vistas por cualquier mortal, incluso si no es usuario de dicha red social. Igualmente, si el tweet ya no es visible en el “timeline” del perfil, se puede adquirir la base de datos del mismo Twitter. En el caso de Carrión no era necesario buscar tweets anteriores, ya que los de él eran de apenas algunos meses atrás. Eso quiere decir que las acusaciones de Carrión de que el Presidente lo fiscaliza, demuestran una clara intención de tirar la piedra y esconder la mano.  Es lo que en los barrios ecuatorianos se diría “se está haciendo el loco”.

 

Sobre el tema político me pregunto, ¿cómo puede un hombre con la edad y la experiencia de este señor, habiendo pasado por diversos medios de comunicación, ser tan hipócrita? Cualquier manual básico para profesionales de recursos humanos advierte que las redes sociales son utilizadas por las empresas principalmente para evaluar tu perfil previo a una contratación. Pero el ya contratado Carrión, defensor de Cynthia Viteri, se vio expuesto frente a su público, los retweets sobre el Presidente que usaban el hashtag #ValesVerga. Sí, estimado lector, el presentador Andrés Carrión, hace pocos meses hizo retweets a una secuencia de publicaciones que usaban el #ValesVerga, refiriéndose al mismo Presidente a quien entrevistaba en ese momento. El entierro de la credibilidad periodística de Carrión, lo consolida como una especie de Walking Dead informativo, que solo encuentra espacio en un canal de comprobada falta de credibilidad como Teleamazonas.

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¿Con qué base deontológica contrata Teleamazonas a un presentador que publica en su Twitter #ValesVerga al Presidente de la República? ¿Será que era un requisito indispensable para el perfil profesional, o es por no tener el menor cuidado técnico para selección de su personal? Es un buen caso de estudio. Por respeto al público, hace un año el periodista Martín Pallares, fue separado del grupo empresarial El Comercio por el manejo irresponsable y grosero de su cuenta de Twitter. ¿No sabría eso Andrés Carrión? Claro que lo sabía. Es que realmente, le vale…

 

Lo bueno de esto, es que el Presidente Correa expuso un secreto a voces. Los tweets se transformaron en una trampa para los periodistas que se dicen imparciales, defensores de la verdad y guardianes de las libertades.

Con mirada fijas y un aire de tengo la razón, los mismos periodistas de medios privados, durante su día a día expresan su odio, su rencor y sus posiciones políticas. En lugar de demostrar la altivez necesaria para ejercer su profesión, se transforman en hipócritas al querer exigir de que un ser humano cualquier no temblara de la indignación, como era el caso del Presidente Correa durante el embate con Carrión.

 

Yo soy favorable a que los periodistas se pronuncien libremente en redes. Que retuiteen cosas como #ValesVerga si les de la gana, pero estos mismos deben abandonar el autonombramiento de defensores de las libertades de expresión. Están en la misma funda que Andrés Paéz al mentir sobre el supuesto dinero de la corrupción recibido sobre el Vicepresidente Jorge Glas, depositado en las islas Masor – las mismas que no existen en ningún Atlas – a Pinargote (minuto: 7:15) por defender al gobierno de Pinochet y de Martha Roldos, que usaba los carros de Teleamazonas, la misma emisora que emplea a Carrión, para llevar insumos y manifestantes durante las marchas desestabilizadoras en contra del gobierno del Presidente Correa ¿De que libertades estamos hablando? ¿La qué #ValesVerga?

 

Así como Carrión, en Brasil algunos de los jueces y fiscales que “investigaban” los supuestos casos de corrupción de la expresidenta Dilma Rousseff, posteaban en sus redes insultos como “vaca”, “puta” y “ladrona”. Jueces y fiscales defensores de la Constitución, de lo público, al igual que los periodistas ecuatorianos y Latinoamericanos. En los entrenamientos de disparo, algunos miembros de la Policía Federal de Brasil usaban el rostro de la Presidenta Dilma como blanco. Grababan los videos y los publicaban en Facebook. Eso es una clara e inaceptable insubordinación que amenaza al Estado de Derecho y al orden constitucional que rigen los países. En Ecuador se actuó con mano firme, como los casos Ortega y 30S. En Brasil se lo toleró. Sabemos los resultados.

 

¿Cuál fue uno de los más graves errores de Dilma y del PT? Creer que en nombre de la libertad de prensa – de las empresas – , que buscan venderla como la falsa libertad de expresión, se pueden aceptar comportamientos que atropellan el sentido común. Atropellos análogos al de Andrés Carrión al intentar huir de la ley. Literal, como este que pueden ver en esta red social. ¿O no sabes de lo que te estoy hablando Andrés?

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