Chamorro en The Prisma de Reino Unido: Los artífices, los cómplices y las víctimas del ‘Lawfare’ (III Parte)

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El analista internacional Amauri Chamorro habló sobre cómo surge esta guerra judicial, los países y organismos implicados, cómo afecta a la sociedad y qué pueden hacer los ciudadanos para combatir esta estrategia que busca tumbar a los gobiernos progresistas.

Desprestigiar a los gobiernos de izquierda en Latinoamérica no es el único objetivo del ‘lawfare’.

Además, este enjuiciamiento ha jugado un papel importante en la guerra de Iraq, otra muestra más de la supremacía capitalista que quiere imponer Occidente.

Acerca de esta realidad habla el analista político Amauri Chamorro, quien también analiza el hostigamiento que el partido de las FARC(Fuerzas Revolucionarias del Común, anteriormente ex guerrilla en Colombia, desmovilizada desde 2017), ha recibido desde que se firmó el Acuerdo de Paz.

Estos son algunos ejemplos que forman parte de esta oleada de ataques realizados a través del ‘lawfare’, de los que se habló anteriormente en los artículos El ‘lawfare’ o cómo acabar con los gobiernos progresistas, y Lawfare: inmoral, ilegal, corrupto, pero sirve para destruir la Izquierda.

Para esta tercera y última parte de la entrevista hecha por The Prisma, Amauri Chamorro analiza los procesos judiciales más graves, el tema de las FARC en Colombia, la participación de Occidente en la invasión a Iraq y el papel del pueblo ante el ‘lawfare’.

¿Cómo se orquesta el ‘lawfare’?

A partir del Departamento de Justicia de los Estados Unidos, que comenzó a ser manejado durante el mandato de Barack Obama en contra de los gobiernos progresistas de América Latina.

Además, tiene su base operativa en el Estado de Paraná (al sur de Brasil), concretamente Curitiba, la capital.

Ahí es donde está la sede del Tribunal Federal de primera instancia y la sede paranaense de la Fiscalía Federal brasileña, donde actúa el juez Sergio Moro.

Es decir, la base operativa de los tribunales y fiscales que persiguen a la izquierda en Latinoamérica funciona desde Brasil junto con los Estados Unidos.

Sin importar lo que tengan que hacer como, por ejemplo, emplear a Odebrecht a modo de ente para acusar y derribar personas.

Odebrecht tiene un acuerdo con los Estados Unidos, ya que es un gran donador a las campañas republicanas en el sur del país, principalmente en Miami.

¿Qué tipo de acuerdo?

Presenta dos variables importantes: por un lado, pagar una multa de 3 mil millones de dólares a partir de un acuerdo con la Fiscalía de Nueva York/Estados Unidos en 2016 que le permitió operar libremente en el país.

Actualmente, Odebrecht realiza decenas de grandes obras en los EE. UU. y entregó documentación sobre sus operaciones en América Latina.

Y por otro, esas informaciones permitieron que el Departamento de Justicia hiciera una rueda de prensa informando que 12 gobiernos habían recibido 780 millones de dólares en sobornos.

¿Cómo se realiza la coordinación entre Brasil y los EE. UU?

Es común que, dos o tres veces al año, los fiscales y jueces de toda Latinoamérica viajen a Brasil a reunirse con la Fiscalía brasilera. A partir de eso, se coordina para que la aplicación de la metodología de persecución judicial sea la misma en todos los países.

Por ejemplo, el vicepresidente Jorge Glas, preso ilegalmente, ha sido condenado con un modus operandi de la justicia ecuatoriana igual que el caso del presidente Lula en Brasil.

Como precedente, el fiscal ecuatoriano que acusó a Glas semanas antes de presentar las denuncias, viajó a Brasil para supuestamente coordinar convenios. Pero en realidad, lo que se hace allí, inclusive los fiscales brasileros, es entregar pruebas falsas a los fiscales de otros países para así implementar el proceso del ‘lawfare’.

Respecto a los Estados Unidos, ¿hablamos de un ‘lawfare’ en Iraq?

Colin Powell, el secretario de estado de los Estados Unidos, fue al Comité de seguridad de la ONU a denunciar que Iraq tenía grandes fábricas de producción de armas de destrucción masiva y que por eso había que invadirlo.

Hicieron toda una jugada judicial dentro de la ONU para sustentar la legalidad de la invasión a Iraq. Y con los medios de comunicación apoyándolo, los Estados Unidos, Europa con España, Francia, Inglaterra, Alemania -estados delincuentes- invadieron un país, asesinaron a más de un millón de civiles inocentes y nunca encontraron ni un solo kilo de cualquier arma química, ni siquiera una fábrica.

¿Qué país ha experimentado el ‘lawfare’ de manera más severa?

Primero, Venezuela porque también ha afectado a la sociedad, hasta el punto de generar un éxodo gigantesco, a partir de la falta de alimentos y remedios.

Segundo, Nicaragua, luego Ecuador y Brasil. Porque no solo es un ataque jurídico a un individuo, sino también al funcionamiento del estado en sí mismo afectando a millones de personas.

¿Cuáles han sido los procesos judiciales más fuertes?

Cristina de Kirchner, ex presidenta de Argentina, fue acusada de que en su casa tenía una bóveda con millones de dólares.

La policía estuvo durante tres días incautando su casa, pero no encontraron nada. Sin embargo, eso ha afectado su imagen y la relación de ella con el pueblo argentino.

Marco Enriquez- Ominami, el cual fue candidato a la presidencia en Chile, ha sido brutalmente atacado, lideró las encuestas presidenciales y al final perdió. Todo esto por el blindaje de los medios de comunicación y la fiscalía chilena en su contra.

El caso de Rafael Correa en Ecuador y Jorge Glas (vicepresidente ecuatoriano), que está preso condenado por un Código Penal derogado. Y el caso contra el gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela y las acusaciones de narcotráfico hacia él.

¿Está Evo Morales dentro de la lista del ‘lawfare’?

Ha sido muy atacado con el tema del hijo que nunca existió, las denuncias de que él pagaba 1.000 dólares cuando se cortaba el pelo, lo cual fue muy difundido por las redes…

Pero a un menor nivel en comparación con Cristina de Kirchner, que ha sido brutalmente atacada por la justicia argentina y los medios de comunicación.

¿Qué piensa sobre el partido político de las FARC en Colombia?

Es un ‘lawfare’. Los miembros del partido FARC son parlamentarios, pero están siendo perseguidos y se les está acusando de manera ilegal.

No se deberían de estar haciendo este tipo de acusaciones porque están dentro del marco del Acuerdo de Paz y cualquier tipo de juicio debería de pasar por la justicia transicional.

Sin embargo, están siendo investigados y enjuiciados por la justicia común, lo que está fuera del marco legal. El acuerdo obligaba a que la justicia transicional fuera responsable de los juicios en contra de las FARC y del estado colombiano.

Pero el estado colombiano es el gran asesino de Colombia. Su ejército y policía son los que más han matado y torturado en el país en su historia.

Estos mismos generales, tenientes y soldados, deberían de ser juzgados también por la justicia común, pero no es así.

¿Cómo puede la gente distinguir entre la verdad y la mentira?

Es muy difícil. En el caso de Venezuela existen en funcionamiento 7.000 medios de comunicación y el 99,9% de ellos son de la oposición. En el Ecuador existen 2.000 medios de comunicación, el 100% de ellos eran contrarios al presidente Rafael Correa. Y esto es solo contando los medios nacionales, a eso hay que sumarles las grandes cadenas como BBC, NBC, CNN, El Mundo… atacando a los movimientos progresistas.

Obviamente, parte de la población va a ser engañada y tomarán una actitud política en base a la desinformación. La única forma de combatir esto es ocupar más rápidamente las calles para enfrentar esta matriz de desinformación.

¿Qué papel pueden cumplir los ciudadanos ante este problema?

La sociedad civil necesita organizarse para poder presentar a partir de ella misma, y no de los partidos o líderes, unas demandas ciudadanas en contra de los atropellos cometidos por la justicia, recurriendo a los tribunales en Europa o los Estados Unidos.

Para crear una presión en la justicia de los países que están realizando ese atropello de los derechos humanos y el estado de derecho.

También es importante que la ciudadanía haga campaña contra el ‘lawfare’, toquen de puerta en puerta, dialoguen con el máximo número de personas, y les expliquen qué es lo que está pasando. Y así ganar en el ámbito comunicacional contra la matriz de información creada por las grandes empresas -de comunicación.

 

Entrevista en idioma original en el siguiente enlace:

The architects, accomplices and victims of Lawfare

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